Mi sentido de supervivencia, que menos mal, aflora de vez en cuando, me obligó a levantarme y a apagar la hoguera, que continuaba encendida.
Habría trepado por el tronco de árbol que antes me había dado cobijo si hubiera sabido o podido, pero siempre fui una negada para el ejercicio físico.
Aun llevaba conmigo una pequeña daga, que llebaba desde que empezaram los asesinatos. Los pasos se iban acercando y yo, todavía desorientada, dudaba entre esconderme o prepararme para atacar.
Era él. Aquello suponía que era huerfana, pero dejé lo de llorar y lamentarme para más tarde. En ese momento todas mis neuronas estaban centradas en sobrevivir.
Duranyte unos instantes le tuve enfrente de mi, quieto. Tenía un aspecto terrorifico, andaba como un hombre normal, pero llevaba el cuchillo de mi cocina clavado en la rodilla. Tenía 3 puñaldas más, dos en el hombro y una en el estomago. Chorreaba sangre. Pero seguía en pie. Pesamos que estaba loco, pero aquel hiombre, lo que estaba era hechizado, tenía los ojos completamente negros.
Las preguntas se agolpaban en mi mente, por que, quien y como, cuestiones que no contestaría en ese momento ni mucho después.
Alcé la daga a la altura de mis ojos, en un patetico intento por protegerme.
Sin embargo oí entonces con claridad "corre". Pensé que me lo gritaba mi conciencia. Hice caso y hui en una carrera.pero el corría tan rápido como yo. Tropecé y caí. Se extrajo el cuchillo de la rodilla yu se preparó para matarme. Hubiera sido una muerte un tanto irónica.
El cervatillo estaba apunto de ser sacrificado. Pero entonces Un silbido atravesó el aire.
Una flecha se clavó directamente en su corazón y aunque ya parecía imposible, el padre de Rulf cayó muerto. A mis pies.
Hacía unos mese aquello podría haberme supuesto un trauma para siempre, pero yo solo podía sentir alivio.
Entonces vi quien era mi salvadora. Amanda sostenía en alto el arco que le habían regalado en su cumpleaños.
Me acerqué a ella a duras penas, esquivando el cadaver.
- Como me alegro de que tu hobbie fuera el tiro con arco y no la papiroflexia. - Ambas soltamos una carcajada nerviosa.- ¿por qué estas aqui?
- porque no quería perder a mi mejor amiga.
- Vaya.-respondí secamente.- gracias.
- No hay de qué.
- Pero.... sigo sin entenderlo..yo...
- ¿que que hago a qui?- preguntó ella. yo asentí levemente.- Una larga historia.
- Tengo tiempo.
*********
Bueno ame, tu diras que te parece. ya lo leeras todo completo otro dñia. Bsos,
Tu amiga
0 comments:
Post a Comment